martes, 17 de marzo de 2009

La memoria de la Tierra

Las Hoces del Riaza atesoran algo más que una espléndida biodiversidad. Su espectacular paisaje recoge las crónicas de un mundo cuya antigüedad resulta difícil de concebir

Desde las rocas ígneas y metamórficas (de origen volcánico) del Paleozoico (entre 542 y 250 millones de años) hasta los sedimentos tanto terrestres como marinos del Cretácico (de 145 a 65 millones de años) y del Neógeno-Cuaternario (los últimos 20 millones de años), sus formaciones geológicas narran una historia marcada por mansos cambios -con la mansedumbre del tiempo geológico-, de duraciones jamás alcanzables por lo que dura una vida y en los que el nivel del mar ascendió y descendió, las placas tectónicas chocaron y arrugaron la tierra y la erosión jugó a esculpir nuevas formas.

De cada uno de aquellos episodios se conservan testigos: los estratos que separan el sedimento como cuidadosos marcapáginas y los valiosos fósiles de animales marinos -rudistas, gastrópodos, cefalópodos o foraminíferos- que indican que esas áridas rocas que envuelven el Riaza estuvieron un día sumergidas bajo el mar.

El Parque Natural de las Hoces del Riaza, que un equipo de geólogos españoles ha propuesto como el quinto de los geoparques españoles, no es el único ejemplo. Una gran cantidad de espacios naturales atesora un patrimonio geológico que es excepcional en Europa por su variedad. El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) ha catalogado ya en nuestro territorio 144 Lugares de Interés Geológico (LIG) internacional, únicos en el mundo. Ahora, la nueva misión encargada por el Gobierno es inventariar la totalidad del patrimonio, y no únicamente el que tiene renombre mundial. Unos 1.200 puntos nuevos propuestos por las comunidades autónomas vendrán a añadirse a los 144 LIG con el objetivo de darse a conocer al público.

«Hasta ahora, el patrimonio geológico ha estado olvidado. Las Administraciones que se encargaban del patrimonio natural se han centrado sólo en el biótico [de los seres vivos]», explica Ángel García Cortés, ingeniero de minas en el IGME. «Pero esto ha cambiado con la nueva Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad [de 2007], que ya reconoce el legado geológico como parte integrante», añade. El experto considera que tal vez de aquí a 10 años, «quizás antes, si nos dan más recursos», pueda estar completo el trabajo.

Uno de los propósitos del inventario nacional es, además de la protección de los espacios, su divulgación. Pues resulta sorprendente que lo que a simple vista parece un monte pueda ser una ventana al paso del tiempo. Es el caso del Manto del Esla, en León, seleccionado como uno de los 144 LIG y uno de los representantes de los paisajes del orógeno varisco-ibérico. Las formaciones rocosas cubiertas de verde que nos son tan familiares y que tal vez no nos parezcan especiales integran, en realidad, afloramientos de sedimentos de hasta 600 millones de años, dispuestos en geometrías que hablan, como cicatrices, de la historia de nuestra Tierra. A veces, simplemente se trata de redescubrir lo que siempre ha estado ahí.

'Global Geosites'
La Asociación Europea por la Defensa del Patrimonio Geológico, con el patrocinio de la Unesco y la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS), está creando un inventario mundial con los principales Lugares de Interés Geológico de relevancia internacional, conocidos como Global Geosites. El objetivo es su conservación y su divulgación. En España, esta tarea está en manos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que ha catalogado ya 144 �Geosites� tras ocho años de proyecto. Una nueva página del IGME da a conocer este patrimonio: http://www.igme.es/internet/patrimonio

Paralelamente, España cuenta con cuatro Geoparques, una iniciativa europea también auspiciada por la Unesco. Varios Parques Naturales, como las Hoces del Riaza, podrían ampliar la lista.

Por: Tana Oshima Fuente: El Mundo