lunes, 26 de octubre de 2009

Jan Tauber: "Europa está viajando en el tiempo para conocer el origen del Universo"

Jan Tauber es un hombre que mira al cielo con orgullo. Tras dedicarse durante más de dos décadas a diseñar la misión Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA), el pasado mes de mayo esta nave europea finalmente despegó con éxito para explorar los orígenes del Universo

Ahora, tras superar el momento crítico del lanzamiento, el científico espera ansioso los primeros resultados de esta ambiciosa aventura que pretende desentrañar las claves del nacimiento y la evolución del cosmos. La semana pasada, Tauber visitó España para presentar los objetivos de esta misión en un ciclo de conferencias sobre el proyecto espacial europeo organizadas por el Planetario de Madrid.

Pregunta.- La misión Planck se ha presentado como una de las misiones más importantes y ambiciosas de la ESA. ¿Por qué?

Respuesta.- Fundamentalmente porque el potencial de descubrimiento que tiene es muy alto para la cosmología, un campo que tiene un gran interés para toda la sociedad. Se trata de una misión que promete responder de forma definitiva a algunas de las preguntas cosmológicas más importantes.

P.- ¿Cuál sería su máxima aspiración como director científico de la misión?

R.- El objetivo más importante sería el descubrimiento de las ondas gravitacionales que teóricamente dejó la inflación [el periodo de rápida expansión que se produjo tras el Big Bang y dio lugar al Universo], una hipótesis que todavía no está demostrada, pero que concuerda con todas las observaciones que hemos realizado hasta ahora. Y uno de los pocos rastros que deja es el campo de ondas gravitacionales que, en principio, podremos detectar y medir con Planck. Si lo conseguimos, eso sería un descubrimiento fundamental para la cosmología, al confirmar la existencia de la inflación.

P.- Algunos lo han descrito como un viaje en el tiempo a los orígenes del cosmos. ¿Le parece correcta esta definición?

R.- Claro que sí, porque estamos observando un pasado muy lejano, así que puede decirse que con esta misión, Europa está viajando en el tiempo para conocer el origen de nuestro Universo.

P.- ¿Cómo va la misión? ¿Está funcionando todo como se esperaba?

R.- De momento todo ha salido estupendamente bien, incluso mejor de lo que esperábamos. Planck es un satélite de tecnología punta y hay elementos de riesgo en su diseño, como por ejemplo el sistema de refrigeración, que es extremadamente complejo. Pero por ahora, todo está funcionando perfectamente. El riesgo siempre existe, pero no hay ningún motivo para pensar que vamos a tener problemas en el futuro, así que estamos muy contentos.

P.- ¿Y cuándo llegarán los primeros resultados?

R.- Vamos a tener que ser pacientes, porque la naturaleza del proyecto supone que tenemos que recoger muchos datos antes de que podamos calibrarlos. Creo que tendremos que esperar un par de años hasta obtener los primeros resultados.

P.- ¿Qué les diría a los escépticos que consideran un gasto desorbitado invertir 1.800 millones de euros en una misión como ésta?

R.- Les plantearía si realmente no les interesan las preguntas fundamentales que nos hacemos como personas, y no sólo como científicos, sobre cuál es nuestro lugar en el Universo, de dónde venimos y porqué estamos aquí. Ésas son preguntas que todas las personas se hacen, y por lo tanto no sólo estamos haciendo ciencia fundamental, sino explorando cuestiones que conciernen a todo el mundo.

P.- Aparte de responder a estas preguntas fundamentales, ¿qué aplicaciones tecnológicas podrían salir de la misión?

R.- Planck es un satélite de vanguardia, con tecnologías muy innovadoras que podrían tener aplicaciones en la Tierra. Por ejemplo, hemos desarrollado detectores que tienen posibles aplicaciones en tecnologías de radar.

P.- ¿Cree que esta misión coloca a Europa en el liderazgo de la investigación cosmológica?

R.- Sin ninguna duda, en este momento somos líderes en la investigación del fondo cosmológico de microondas [el rastro dejado por el Big Bang]. Obviamente, Planck no es el único experimento en este terreno, pero es el proyecto más puntero.

P.- ¿Cree que la exploración científica del espacio puede dejarse en manos de sondas y robots, o considera que son necesarias las misiones tripuladas con astronautas?

R.- Mi opinión personal es que para hacer ciencia astronómica, no se necesitan astronautas, y la realidad es que nos ha ido muy bien con misiones no tripuladas.

P.- Pero entonces, ¿cree que merecería la pena enviar una misión tripulada a Marte, o sería un gasto totalmente innecesario?

R.- Desde el punto de vista estrictamente científico, no le veo gran valor a realizar un viaje tripulado a Marte. Sin embargo, como seres humanos, sentimos la necesidad de explorar, y por eso nos motiva desarrollar nuevas tecnologías para viajar a otros mundos.

P.- ¿Qué le parece la emergencia de nuevas potencias espaciales, como China e India?

R.- El panorama sin duda está cambiando, y a mí me parece muy positivo porque hay muchos proyectos que no podemos hacer solos y necesitamos colaboración internacional. Antes sólo podíamos colaborar con Estados Unidos, pero ahora tenemos un nuevo horizonte de cooperación con otras potencias.

Por: Pablo Jáuregui Fuente: EL MUNDO