jueves, 5 de febrero de 2009

"Tener más de dos hijos es irresponsable para la conservación del planeta"

Jonathon Porritt, asesor para temas medioambientales del Gobierno británico, propone el control de la población como lucha contra el calentamiento del planeta

Las parejas que tienen más de dos hijos son "irresponsables" desde el punto de vista de la conservación del planeta, según el asesor para temas medioambientales del Gobierno británico, Jonathon Porritt.

Porritt, que preside la Comisión para un Desarrollo Sostenible del Reino Unido, propone el control de la población como lucha contra el calentamiento del planeta, informa hoy el dominical The Sunday Times.

La comisión publicará el próximo mes un informe que propondrá a los gobiernos el recurso a la planificación familiar como forma de reducir el crecimiento demográfico, adelantó el rotativo. La población del Reino Unido, que es actualmente de 61 millones, superará los 70 millones en 2028, según previsiones de la Oficina de Estadísticas Nacionales, mientras que la población del planeta se calcula que alcanzará los 9.200 millones para mitad de siglo.

Porritt, que predica con el ejemplo, ya que se ha limitado a tener dos hijos, quiere persuadir a los grupos ecologistas para que hagan de la limitación demográfica un tema central de sus campañas de concienciación de los ciudadanos. "A Greenpeace y a los Amigos de la Tierra quiero decirles que traicionan los intereses de sus miembros al negarse a debatir el tema del crecimiento demográfico, sólo porque puede resultar polémico", afirma Porritt.

Según éste, Gran Bretaña soporta "uno de los mayores índices de embarazos de adolescentes en Europa y muchos de esos embarazos fructifican en criaturas, aunque a menudo esas mujeres no quieren ser madres".

Fuente: PUBLICO

La conquista de la fusión arranca en Finlandia

Concluye la construcción de la pieza clave del reactor de fusión ITER. El proyecto pretende obtener una fuente inagotable y limpia de energía. En el desarrollo de la máquina han participado dos empresas españoles

La energía de fusión, aquella de la que se nutren el Sol y las estrellas, ya está en marcha en la Tierra. Con la puesta en escena del Divertor, una enorme y precisa plataforma robótica, pieza clave del reactor de fusión del futuro que se construirá en Cadarache (Francia) bajo el proyecto ITER, se ha dado un gran paso, un salto de gigantes en el largo camino que le queda aún a este futurista proyecto internacional que busca una fuente de energía teóricamente inagotable y menos peligrosa que la fisión nuclear.

El Divertor, conocido como Test Plataform Facility (DTP2), es el componente más importante dentro del reactor del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor), puesto que su función es la de retirar las cenizas del helio que impedirían la reacción nuclear al contaminar el plasma confinado.

Se trata de la única herramienta que está en contacto con el plasma que circula por el interior del reactor, al que se refieren familiarmente como el donut, que funcionará a una temperatura de 100 millones de grados. Es decir, la que existe en el interior del Sol, multiplicada por 10.

La máquina robótica, de 20 metros de largo y 650 toneladas de peso se presentó el jueves en las instalaciones del Centro Técnico de Investigaciones de Finlandia, en Tampere. El enorme robot, que deberá soportar temperaturas desconocidas y ser manejado a distancia, es el único componente móvil del ITER, el mayor y más ambicioso proyecto de cooperación internacional que busca encontrar una posible fuente de energía limpia.

La prodigiosa máquina funcionará bajo el reactor de fusión cambiando unas cajas de tungsteno donde caen las impurezas de la fusión nuclear. Tendrá que ir retirando una a una las 52 cajas (casettes) de nueve toneladas, situadas sobre unas costillas que se asemejan a las cuadernas de un barco, y que como ellas están en la quilla del reactor. Lo hará muy lentamentente: una vez cada dos o tres años. Y las retirará a otro edificio para que vayan perdiendo el calor con el que saldrán por estar cerca del plasma.

El Divertor garantiza con su misión que el plasma fluya sin residuos dentro del donut, provocando la fusión de los átomos de deuterio y tritio del hidrógeno. Al dividirse a tan elevadísimas temperaturas liberan energía: 10 veces más que la que se inyecta para mantener la fusión.

De la teoría a la práctica
El Divertor ha sido construido por cuatro empresas europeas: una de Luxemburgo, otra de Finlandia y dos españolas: las catalanas Procon y Telstar. «No debemos tener complejos y empezar a tener la cultura de que somos tan capaces como los demás», declara Antoni Flotats, director de Operaciones de Telstar. Lo hace mientras enseña su monstruo de acero y aluminio especiales, sin aceites ni plásticos, que trabajará en alto vacío situando las cajas con una precisión inferior a un milímetro. «Somos expertos en trabajos al vacío. Producimos simuladores espaciales para probar los satélites. Por eso nos llamaron», señala. Su invento ha costado un millón de euros.

La participación de Procon es más modesta: sólo 200.000 euros. Pero no por ello menos importante: desde sus armarios eléctricos se controla el hardware del Divertor. «Nos presentamos en 2005 y dos años después ya lo teníamos. Estamos muy satisfechos», confiesa Francisco Escayola, gerente de Procon. Su proyecto estrella inmediato es el acelerador del partículas de la Autónoma de Barcelona.

Con el Divertor terminado y el encargo de hacer otros tres, el ITER avanza por otros caminos. Este proyecto de colaboración internacional científica con 10.000 millones de euros de presupuesto en su primera fase, que ya se han duplicado debido a que el proyecto tiene más de una década, concluirá en 2018, cuando el primer plasma comience a girar en el reactor de concepción rusa Tokamaw. Los siete socios principales, China, Corea, Estados Unidos, India, Japón, Rusia y la Unión Europea llevan a plazo los planes iniciados en octubre de 2007.

El socio principal es la Unión Europea, con cerca del 45% de la inversión, es el que ha logrado tener la sede del ITER, que se ubicará al sureste de Francia. Y como España no logró el ambicioso proyecto, la UE decidió que la agencia comunitaria del ITER se instale en Barcelona, donde ya es un hervidero de técnicos y abogados que tratan de impulsar al ritmo prometido la energía de fusión.

Didier Gambier es el director de esta agencia, que en el estatus comunitario recibe el nombre de Empresa Común, y que es la cuarta en suelo español de las 20 que tiene la UE repartidas. Sus instalaciones en la Ciudad Condal ya albergan 150 personas que se incrementará en 100 más a final de año. Para el momento clave del ITER se espera que 350 profesionales se muevan por sus pasillos. Su presupuesto es de 400 millones anuales y se incrementará otros 100 más en los próximos años. Serán los encargados de preparar los concursos, encargar los componentes y llevar el peso de la obra civil y el montaje final en Cadarache hasta que arranque el reactor en 2018.

Pero aquí no acaba, sino que empieza el reto de verdad: demostrar que lo que ahora es pura teoría sea posible en nuestro planeta, y además, de forma segura y sostenible.

Por: Catalán Deus, Gustavo
Fuente: ELMUNDO

lunes, 2 de febrero de 2009

Encuentran un planeta que gana 700 grados en seis horas

HD 80606 viaja desde la región habitable de su sistema hasta pegarse a su estrella

Un viaje a bordo de HD 80606 sería una de las experiencias más salvajes que se pueden vivir en cualquiera de los planetas conocidos. Con una órbita extremadamente excéntrica, en sus cuatro meses de periplo de translación, este exoplaneta se desplaza desde las regiones habitables de su sistema solar hasta la zona más próxima a su estrella. Cuando se encuentra más alejada, la distancia entre HD 80606b y su estrella es similar a la que separa la Tierra del Sol. En la posición más cercana, está a un 3% de esa distancia.

Un artículo publicado hoy en Nature afirma que cuando HD 80606 se encuentra en este punto, la temperatura del hemisferio iluminado sufre un incremento de temperatura inaudito. En solo seis horas pasa de los 527 grados hasta alcanzar 1.227.

Los efectos de una órbita tan peculiar no solo se notan en el brusco cambio de temperatura. Un visitante sobre la superficie de este planeta, en la estación en que se acerca a su astro, vería cómo la estrella crece desde un tamaño como el del Sol hasta parecer 900 veces más grande en sólo unos días. En ese tiempo, la temperatura se incrementaría desde unos 100 grados hasta los 1.700 y es probable que en esos momentos surja de este planeta una cola como la de un cometa. De hecho, la excentricidad de su órbita es similar a la que sigue el cometa Halley en el Sistema Solar.

Situado a 190 años luz de la Tierra, en la constelación de la Osa Mayor, HD80606b es un gigante gaseoso tres veces más masivo que Júpiter. Fue descubierto en 2001 por un equipo que dirigían Michel Mayor y Didier Queloz, los descubridores, en 1995, del primer planeta extrasolar.

Por: Mediavilla, Daniel

Fuente: PUBLICO

domingo, 1 de febrero de 2009

Titán contra Europa







La ESA y la NASA deciden cuál será el destino de la próxima gran misión espacial, en la que buscarán vida extraterrestre

En una esquina, los lagos de metano de Titán y su compleja atmósfera, única entre las lunas del Sistema Solar. En la otra, Europa, que con su océano subterráneo de agua líquida, es uno de los mundos conocidos con más posibilidades de poder albergar vida. En los próximos días, los dirigentes de las agencias espaciales europea y estadounidense, la ESA y la NASA, decidirán qué destino tendrá la próxima gran misión a los planetas exteriores. En juego, más de 3.000 millones de euros .

Hace poco más de una década, los satélites helados de Júpiter y Saturno lo habrían tenido complicado para competir con el atractivo de un destino como Marte. La situación cambió gracias a las sondas Cassini y Galileo.

En sus ocho años de estudio del sistema jupiterino, Galileo se aproximó por primera vez a Europa y desveló un secreto que el satélite custodiaba bajó su superficie. Una anomalía magnética detectada por los instrumentos de la sonda indicaba que bajo la cáscara de hielo había un gran océano de agua líquida.

También en la órbita de Júpiter, Galileo estudió la luna Ganímedes, el mayor satélite del sistema solar. Descubrió que, a diferencia del resto de lunas conocidas, tenía campo magnético y, como sucede con Europa, contenía un océano bajo su superficie. La búsqueda de vida extraterrestre había ganado dos nuevos candidatos que añadir al eterno Marte.

El ascenso de Saturno
A principios de esta década, Galileo había convertido a Europa y el sistema jupiterino en las jóvenes promesas del Sistema Solar. Sin embargo, Cassini, otra sonda bautizada en honor a un astrónomo italiano, colocó el foco de atención sobre Saturno. Y junto a él, sus lunas. En 2005, Huygens, una sonda aterrizadora que viajaba acoplada a Cassini, descendió sobre Titán. Sus imágenes y medidas descubrieron un mundo con similitudes a la Tierra primitiva, con montañas y canales moldeados por el metano líquido. Este hidrocarburo, que algunos organismos utilizan como alimento en la Tierra, hacía las veces de agua en Titán. Huygens llegó a recoger lluvias de metano en la luna de Saturno. Además de Titán, Cassini lanzó al estrellato a Encelado, una pequeña luna con potentes columnas de vapor de agua que apuntaban a una posible reserva de este líquido vital en las entrañas del satélite.

Con estas credenciales, los diseños de las misiones con destino a Júpiter y a Saturno se presentan al escrutinio de equipos independientes de ingenieros y científicos que decidirán, en un proceso competitivo sin precedentes, qué proyecto se hará realidad.

Olga Prieto, coordinadora de un grupo del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) que participa en el diseño de ambos proyectos cree que las dos misiones tienen un gran interés: "Europa, como satélite con ambientes potencialmente habitables, y Titán, porque tiene una química muy orgánica y porque se pueden hacer comparaciones con la Tierra primitiva en cuanto a las reacciones que se puedan dar en la atmósfera". En Europa, el agua líquida del océano subterráneo está en contacto con la roca que aportaría nutrientes a los microorganismos. En Titán, la existencia de vida es menos probable, pero las condiciones atmosféricas son similares a las de la Tierra antes de que saltase la chispa de la vida. La luna de Saturno podría convertirse en un laboratorio para comenzar a comprender de dónde venimos.

Los medios toman partido
A pocos días de la decisión, algunos medios poderosos ya han tomado partido. Tanto BBC, en un documental, como Nature, con un editorial, piden el voto por Titán. Es posible, que, como sucede en política, la fotogenia haya ayudado al candidato saturnino. Frente a la misión a Europa y Ganímedes, que prevé enviar una sonda orbital a cada una de las lunas, el proyecto de Titán incluye, además de una sonda de este tipo, un globo aerostático que estudiaría la atmósfera del satélite y un aterrizador que se posaría sobre uno de los lagos de metano. Este último artefacto chuparía el hidrocarburo titánico en busca de evidencias de la existencia de química orgánica organizada.

Además, los directores científicos de la NASA y la ESA, Edward Weiler y David Southwood, también han mostrado sus preferencias. El estadounidense no se corta. "Simplemente, tengo preferencia por Titán", dice. Southwood reconoce que la luna de Saturno cuenta con su favor y en una entrevista reciente en Público llegó a asegurar que la llegada a Titán de la sonda Huygens fue el mejor momento de su vida.

Pese a que, en estos momentos Europa, puede ser el mundo conocido con más posibilidades de contener vida extraterrestre, llegar hasta ella requeriría aterrizar sobre el satélite para arañar su superficie helada y tomar muestras. La tecnología necesaria es demasiado cara. "Para estudiar el hielo es probable que fuese necesario fundirlo, y como Europa no tiene atmósfera, ese hielo derretido se sublimaría", explica Prieto, señalando una de las complicaciones del estudio del satélite de Saturno. "Estamos acostumbrados a trabajar en otras condiciones, pero tampoco es fácil llevar hasta allí la carga que suponen el globo, el lánder y el orbitador que estudiarán Titán", añade.

En un último empujón para la misión a Europa, la agencia espacial rusa ha propuesto que si es este proyecto el elegido, aportará una sonda capaz de aterrizar sobre su superficie. Aunque se trata de una propuesta esquemática, según explica Prieto, "los rusos proponen utilizar parte de la instrumentación que iría a ExoMars [una misión que la ESA pretende enviar a Marte]". El próximo 12 de febrero se reunirá el comité encargado de decidir cuál es la misión elegida.

Por: Mediavilla, Daniel
Fuente: Publico